La rosácea en niños

Actualizado: 11/07/2017

La rosácea, una enfermedad cada vez más frecuente que deja la piel roja, gruesa e irritada. Por lo general se manifiesta en adultos, no obstante, también puede afectar a los niños, incluso a los bebés.

Los casos de lactantes con rosácea están documentados en la literatura médica y sus síntomas son bastante similares con los de los adultos.

Los padres deben estar muy atentos, porque, lo que a simple vista puede parecer un inocente rubor natural presente en las mejillas, la frente o la nariz, en realidad puede tratarse de una grave enfermedad.

rosácea en niñosPor ese motivo, es necesario que sepas que una de las principales características de la enfermedad es la extrema sensibilidad de la piel.

Los bebés que padecen rosácea suelen frotar su rostro constantemente por la picazón casi continua que sienten y eso irrita aún más las regiones afectadas, complicando cada vez más la situación.

Además, por lo general no les gusta cuando se les toca y lloran cuando ciertos objetos o telas como las de los cobertores los rozan, porque les arde o les duele.

Síntomas de la rosácea en niños

Estos son sus síntomas más frecuentes:

– El enrojecimiento de las mejillas, la frente y/o la nariz.

– La posible dilatación de los poros de la cara.

– En ocasiones, pueden notarse vasos sanguíneos aracnoides en la cara, que van engrosándose a medida que el bebé crece.

– Posibles erupciones desiguales, parecidas con un sarpullido por irritación.

– Los niños que padecen rosácea a menudo tienen orzuelos e hinchazón facial, lo que hace que el tejido de la nariz se desarrolle en exceso y su superficie se vuelva bulbosa.

– En los bebés, como su sistema inmunológico aún es muy débil, pueden aparecen otros síntomas relacionados con infecciones, alergias, sinusitis y rinitis.

Si notas estos síntomas en tu hijo, es recomendable que consultes a un médico.

Tratamiento médico

Es normal que te preocupes si tu hijo tiene rosácea, sin embargo, es importante que sepas que se trata de un problema dermatológico conocido que tiene muchas soluciones disponibles.

Pese a que la medicina aún no ha encontrado una cura precisa para la enfermedad, hay varios tratamientos para controlar y mitigar sus síntomas, que pueden hacer que no se note tanto el enrojecimiento.

Entre las opciones recomendadas por los pediatras se incluyen antibióticos orales y cremas que deben ser recetadas por ellos, pues la piel de los niños o bebés es muy delicada y pueden sufrir efectos secundarios.

Cuidados diarios

Como un bebé con rosácea tiene su piel muy delicada, es muy fácil que se queme con rapidez cuando está al sol, por lo que se hace necesario que limites y controles su exposición. No dejes que los rayos solares le den directamente.

Si precisas sacarlo al sol, pásale siempre en su piel el protector solar que el médico te haya recomendado.

No uses un protector común, pues un producto equivocado puede tener componentes irritantes que hagan su aplicación contraproducente.

Visita el pediatra con frecuencia para ver si tu niño está reaccionando bien al tratamiento.

Esto ha sido todo por hoy, espero que te hayan sido útiles estas informaciones sobre la rosácea en niños.

Déjame tus comentarios al final de la página, los leeré.

También te recomiendo que veas:

> Un método natural que me ayudó a eliminar la rosácea

¿Te gustó esta entrada? Compártela con tus amigos:

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *